terça-feira, setembro 21, 2010

Amar-ELA

 Ontem, enquanto trabalhava, alguém me chamou de flor amarela. Fiquei o dia enteiro com essa ideia enfiada na minha cabeça. Quando a noite chegou fiz este jogo de palavras:

Flor  amarela de um jardim distante... amar-ELA, flor aquar-ELA de um jardim
qualquer... AMAR-ela, flor sem terra, sem raiz, sem vento, sem
direçao... a flor em busca do AMAR-É-LÁ



Cristina Maldonado

sexta-feira, julho 02, 2010

trabajo, trabajo, qué trabajo!

Podría decirse que encontrar trabajo da trabajo y que buscar trabajo da trabajo también... Estoy algo cansada de mi trabajo actual y sin embargo no quisiera dejarlo por do difícil que pueda ser encontrar algo mejor. Dicen que el universo te va dando lo que pides si lo haces con mucha energía y fe. Yo no lo creía mucho, pero de pronto me empezaron a llegar ofertas de trabajo de varios lugares y todo referente a lo que sé hacer. Algunas buenas propuestas y otras no tanto.

Ahora tengo tres caminos a elegir y todavía no sé por cuál. Sigo donde estoy, atareada, cansada y estresada, pero con un buen pago? Me muevo? No sé... y hoy además de costarme trabajo decidir, me cuesta trabajo también escribir.

domingo, março 28, 2010

Ser Feliz

Cuatro aspectos en equilibrio: emocional, intelectual, espiritual y físico. Hoy puedo decirlo: Me siento en equilibrio. Y con orgullo puedo decir que sigo siendo la primera en casi todo!

I'm Happy & Hippie!

quinta-feira, janeiro 14, 2010

Corazón en fuga



-¡Sácame de este hoyo!- y yo quiero darle mi mano, pero le temo al abandono posterior. Intento convencerme a mi misma de que esta no es una buena opción tampoco y entonces vuelvo al insomnio y  a las noches sin luna y pienso en él como aquella primera vez que pensé en un hombre. Me revuelco en mi sales marinas y seco mis ojos para mirarlo de frente. Busco puntos distantes que me lleven a olvidar, pero vuelvo siempre a punto del que parto y me pregunto a mí misma si darle mi mano es lo que quiero. Se detiene ante mí su mirada y no lo creo, lo evito, me pierdo y vuelve siempre. Vuelven sus palabras que son dulces al mediodia, vuelve su cuerpo a estar cerca del mío, vuelvo a ilusionarme, a guardar esperanzas y todo se me viene abajo, aplasta mi voluntad y me hace vulnerable.

No quiero estar para él, pero ya estoy, no quería ser yo, pero ya soy, no debería ser él, pero ya es, no debería tener un compromiso, pero lo tiene y no conmigo.



quinta-feira, janeiro 07, 2010

Es dificil

Los tres días más fríos de invierno. Es lo que más se comenta en la ciudad y es difícil. Por la tarde salí para dar una vuelta en la reciente bicicleta, es bueno estirar las piernas y de algún modo intentar largar de mi cuerpo el frío y la sensación de dureza en los músculos por falta de compañía y sobra de soledad.


He tenido que resignarme poco a poco a seguir viendo por la ventana un perdido horizonte y a esperarte inutilmente con la puerta abierta, pero hace frío y no llegas. Esta noche he decidido cerrar esa puerta abrigarme bien y domir sola es mejor así. Mañana, tal vez, saldré a buscarte en la calle, en el viento helado, en el árbol de la esquina, el la puerta de tu casa lejana o en una ciudad que todavía no tiene nombre.

He de encontrarte porque es difícil pasar un invierno más así.



sexta-feira, dezembro 25, 2009

Regalos

... y me dijo: "yo también tengo un  regalo para ti" y sacó de su mochila un libro , El libro de los gatos, y me sentí feliz al escuchar sus palabras, " Sé que te gustan los gatos y la poesía, así que busqué algo que se complementara..." Realmente estaba muy feliz, hasta que lei la dedicatoria... "bla, bla, bla... y gracias por tu amistad" y yo que me estaba enamorando otra vez... "gracias por tu amistad también y por el libro, dame un abrazo..."


Y la historia se repite, Felices Fiestas!!!!

terça-feira, dezembro 22, 2009

Inútiles las horas




 http://api.ning.com/files/Ql4gdMOlBGE9Z3ACS2gv3Bz2mEO1RZf5lIVEELlI4mICgAz-omT-w8PXwrvGXdQupgu9pm-EuHRvC8W1jHtlV4F5R2zVQQCi/A_mujer_agua_34_sabine_l_1.jpg


Me refugio en el frío, me queda el sol que entra por la ventana sin cortinas.
Me sostengo sin equilibrio, los árboles son pájaros, sus ramas son mis alas. 
Me oculto en la  soledad, me resta el recuerdo de una palabra tuya.
Me acompaña el silencio, de vez en cuando el viento  susurra en mis secos oídos.

Me desnuda la luna, me penetra tu ausencia.
Me revuelco en arenas de un desierto infinito.

Sonámbulas tus manos perdieron al buscarme.
Inútiles las horas de frágiles memorias
que insisten en tus labios
en tu lengua voraz
en tu paso sin dueño y
en tus lejanos ojos de jamás volveré.

Cristina Maldonado

quinta-feira, dezembro 10, 2009

Abrazo desconocido de un conocido...

 http://www.cyberpoetry.net/images/cyberpoetry02/artwork/artwork/artwork-abrazo-de-vida.jpg

A dos cuadras de mi casa, en la avenida grande, brillan ya las luces navideñas y hace un par de horas me preguntaron si ese brillo me enamoraba, la respuesta fue directa, un "no" rotundo,  no me enamora la navidad, ni los abrazos, ni las fiestas. Me agrada el frío y un buen café, me enamora la luna y la buena compañía, pero porqué esperar un abrazo en navidad si pueden darse diez todos los días. Esta tarde también, la misma persona que me cuestionó sobre las luces decembrinas y su efecto "amoroso" me abrazó y me quedé inmóvil, fría, sin poder devolverle el abrazo. Cómo me hubiera gustado apretarlo,  estrujar entre mis brazos su cuerpo y devolverle con un gesto sincero la invitación y la bebida, la charla y la alegría; pero me mantuve inerte y aunque quise moverme, sólo atiné a decir "gracias" y volví a casa a mi encierro de jueves, a mi soledad y a sentirme contenta porque un chico logró sacerme un momento de casa para mostrarme que hay más luces que la de la lámpara del cuarto donde duermo.

Voy a dormir tranquila, hace mucho no me sentía consentida, hace más tiempo aun que alguien no me decía "linda" y qué decir de las invitaciones a salir, también habían andado escasas. Definitivamente deseo más momentos como el de hoy para alejarme un poco y empezar a VIVIR con letras mayúsculas.

Para él la canción que sigue...



sábado, outubro 24, 2009

Se llamaba Norma y murió un día después de que la conocí de un tipo de cáncer raro que los doctores no pudieron detectar a tiempo. Salí del hospital llorando a pesar de haberla visto una única vez. No fue mi amiga, no la traté, no supe cómo era y lloré porque ella tenía miedo a morir, mientras por esos días lo que más deseaba yo era borrarme por lo menos de lo que veía en el espejo. Quince días después estaba yo en cama y el diagnóstico no era muy alentador: dengue clásico y pensé que moriría de lo mal que me sentía. Salí viva y estoy aquí para contarlo y para gritar que no quiero morir, porque a pesar de tener una vida tan rara y complicada quiero seguir aquí, deseo que me vean sonreír y de vez en cuando quiero llorar a solas, quiero reconfortar a quién me necesite y que alguien, aunque sea uno solo me reconforte.

quinta-feira, setembro 24, 2009

De cambios...


Para matar mis sueños, yo soy mi propia
espada, Ya no me importa nada, si me arden los
domingos, tu piel las madrugadas. Ya no me importa
nada, si ya encontre mi llave, Ya no me importa
nada.
Erica Garcia

Demorada y de morada, con perforación en la nariz y de un humor inexplicable. Hace ya unos cinco años quería perforarme la nariz, pero siempre algo me detenía, primero que era estudiante y ganaba muy poco dinero como para gastarlo en cosas banales y otra, la principal, el dolor; le temo al dolor físico tanto como al dolor emocional, tal vez más al segundo que al primero. A principios de este mes pasé por una avenida donde abundan los lugares de tatuajes y perforaciones y estuve a punto de entrar solo para preguntar cuánto costaba perforarme la nariz, si dolía, si usaban anestesia y también quería ver los diseños de los tatuajes. No entré continué mi camino. La espinita no salía de mi corazón. Creí estar enamorada y pensar en el chico distraía la atención un poco. Sin embargo bien sabía que necesitaba un cambio radical. Entonces empecé por desenamorarme el fin de semana pasado. Me costó trabajo, me dolió y lloré, pero estaba mejor el domingo y el lunes le sonreí a otros ojos. El día de ayer me teñí el pelo, morado, unas mechitas nada más, en un mes más me haré más y hoy me perforaron la nariz.

Es curioso, parezco adolescente con ganas de ser rebelde y escapar de la casa de los padres; solo que no vivo con mis padres y hace bastante que no soy adolescente. Estoy convencida de mi estilo original y hasta un tanto extravagante. Mi nariz sangró mucho, debo confesar que sí me angustié un poco, pero ya estaba ahí y el tipo que me perforó, a pesar de parecer de lo peor a los ojos de cualquier señora de buena familia,lo hizo con todo el cuidado posible y con las medidas de higiene y salud necesarias; desinfectante, guantes de latex, aguja estelil y un poco de lidocaina. La sangre apareció después, pero no fue problema, mis heridas sanan rápido.

Tres decisiones: desenamorarme de aquél que no me ama, corte y color nuevo y aretito en la nariz. Tres decisiones de las que me haré totalmente responsable y asumiré las consecuencias. De las dos últimas podría arrepentirme, el pelo crece y la perforación puede cerrarse, pero no creo hacerlo. La primera decisión es para la que definitivamente no hay marcha atrás.
Y precisamente porque no hay marcha atrás hoy mi humor no puede explicarse. Siento demonios rondando mi cuarto solitario y sola los ahuyento. Los espanto cantando tan fuerte como puedo la canción de Erica Garcia Ya no me importa nada. Y duermo soñando que no te conocí, duermo como otra en nariz y cabello, pero no olvido que soy la misma que por dentro espera ser amada.


sexta-feira, setembro 18, 2009

Para D pensando en A

Corre y abrázala, llévala lejos, hazla que deje de esperar.
Sé tú su compañía y abandónate para no abandonarla.
Huye con ella por entre la corriente y no mires atrás
no la dejes pensar y no razones mucho.
Si acaso se negara a acompañarte
ofrécele tu abrazo como quien nada busca, como quien nada espera.
Gánate su confianza mírandola de frente y
cuando más distraída esté muerde sus dos pezones como haces con la uvas,
lleva tu dedo índice del corazón al pubis y llega más profundo.
No la abandones, pero déjala libre.
Sueña con ella sin elegir sus sueños.
Ámala así sin más, pues es ella la indicada.

Cristina Maldonado (Para D pensando en A)



sábado, setembro 12, 2009

La humedad es tan triste que necesito abrazos. La soledad tan esquizofrénica que necesito amigos. Vine a tomar espuma al café de la esquina, al café de siempre, a la mesa de siempre, frente a la silla roja que nunca me abandona y continua a tu espera. Hay una buena música sonando en el estéreo. Allá afuera en las calles vacías alguien ha derramado vino transparente y no quiso llenar mi copa. Y en algún otro café del universo alguien me espera también en una silla roja. Tal vez está leyendo un libro, es posible se sienta perseguido y quizá ha comenzado a tener pesadillas durante el día y a dejar de soñar mientras duerme, porque no duerme igual que yo.

Se termina el café, el lugar va a cerrar, no hay donde refugiarse. Los gatos se escondieron, pues no les gusta el agua y ¿qué podemos hacer con tanta soledad y tantos rincones húmedos perdidos? Sin brazos que nos aprieten, sin distancias que se acorten; ¿a dónde ir, si todo está mojado?

sexta-feira, agosto 21, 2009

¿Serás algún día mi momento presente?


No eras tú, una vez más tomé el camino equivocado. No digas nada que faltan las palabras y sobran las mañanas grises de lluvia. No en verdad, no me mires; no así, no con esos ojos perdidos, encerrados en un pasado de caminos llenos de nostalgia.



No eras tú y lo comprobé ayer, cuando en una servilleta dejé un recado de amor para otro mientras te pensaba distante. Dejé una nota para otro, otro que también desconozco, otro que no me sabe ni lo sé, otro que aunque distante también, está de este lado de la reja con un espejo menos empañado que el tuyo.


No eras tú y lo sentí esta mañana cuando la lluvia mojó mi ciudad y todos los pueblos y cada una de las mujeres que habitan en mí, me mojó a mí y no quiso mojar tu tierra, ni tus frutos, ni cada uno de los hombres que habitan en ti.


No eras tú, no, no, no eras tú y yo una vez más quise que fueras, pero lo que es ya no era. Sé que no eras tú y de algún modo lo fuiste. No, no eras tú, no para ese momento... y la pregunta queda abierta: ¿Serás? No ya mañana, no en un mes, o dos, simplemente ¿serás algún día mi momento presente?

domingo, agosto 16, 2009

capuchino y mujer


Dice que se llama Isaac y prepara un capuchino tan espumoso y cremoso como su mirada. Es increíble, pero ella acude a ese cafecito más por sus ojos que por el café.

Se miran, se sonríen. Ella, como dentro de la taza, le suplica la salve de ese calor café que le produce ser la cliente y no la compañera de trabajo; él desde fuera sonríe de nuevo y pregunta:

-¿Lista para ordenar?
- Sí,que sea un capuchino
-¿Algo más?
-Sí, tus ojos en una cajita de madera para verlos durante la noche.

Ojalá se hubiera atrevido a pedirle también la mano, el teléfono y todo lo demás. Como siempre, se limitó a sentirlo lejano; intentó perderse en sus ojos de café, pero la cocina lo llamó. En otra mesa habían pedido más café y ella sola como todas las tardes en esa mesa lo vio perderse en el azul de las cortinas.

sexta-feira, julho 31, 2009

Para la colección de papalotes y miradas al cielo

Foto: Cristina Maldonado. Tarde en Cholula, Puebla.

Esa tarde miramos el cielo un poco más cerca de lo acostumbrado. Esa tarde las nubes bajaron a saludarnos con beso en la mejilla. Recuerdo tu mirada perdida en la mía que observaba sonidos lejanos; sonidos de papalote perturbado por relámpagos.


Esa tarde me perdí viendo volar tus ojos que como el papalote me llevaron a otros cielos, a otros pueblos, a mundos fríos empapados de lluvia.

Y de pronto estábamos el uno sobre el otro ya sin frío y con música dulce en los labios. Esta vez sin palabras, sin un: "¿Puedo? " sin un: "¿quieres?" sin un: "¿te gusta?" De ventana y puerta cerradas entramos en el mundo del otro, el del espejo, en ese mundo que todo lo sabe y nada nos cuenta porque ya lo sabemos. Entramos a recordarnos y a reconocermos. Entramos solitarios y regresamos tomados de la mano. Después te solté y nos supimos libres, siempre dispuestos al reencuentro y a la cercanía, muy a pesar de nuestras realidades paralelas.




sexta-feira, julho 17, 2009

Desde mi ventana

La luna de junio desde mi ventana. Foto: Cristina Maldonado
La luna una simple pestaña plateada que me observa
Desnuda...

sexta-feira, maio 29, 2009

quinta-feira, maio 14, 2009

Imágenes de viajes

Avión en el cielo de Puerto Progreso, Yucatán 2009 (la foto la tomé yo)
I
Será necesario tener las cabezas de mil pájaros, antes de descifrarte.
II
Guarda mis ojos
en una esquina de tu vida.
III
Válido por un sueño
en una almohada diferente.
IV
Quisiera saber braile
para leer tus cicatrices.
V
Al norte de tu isla,
al sur de mi frontera,
es ahí donde busco,
donde me busco.
VI
Pájaros presos al Este de tu cabeza…
los sueños…

Adoloridas las palabras,
quieren descansar en tu lengua.
VII
Entre cielos enormes
he venido a buscarte.
VIII
En un café nocturno
me bebo tus ojos vagabundos.
IX
Hoy el viento del sur se despertó con frío.
XI
Con el sabor del cielo y tres nubes perdidas
hoy decidí escribirte.
XII

Completa la canción que canta el día,
pon tu sal en mi poesía.
XIII

Después de media noche
las estrellas se vuelven marinas.
XIV
Un par de ríos profundos
llevan tus pasos a otro mundo.

XV
Después de diez kilómetros
la playa se cansa de la arena.

XVI
Abundan en los pies
las ganas de conocer abismos.

XVII
…tres puntos suspensivos bastan para que siga buscando tu mirada…
XVIII
Cuéntame tu vida fragmentada,
mis oídos han de reconstruirla.
XIX
Todos los cielos son abismos,
por eso las aves tienen alas;
de no tenerlas jamás volverían.
XX
Son buenos los silencios
que las nubes quieren contarnos.
XXI
Los puntos cardinales están perdidos, ayuden a buscarlos.
Por: Cristina Maldonado

sexta-feira, maio 08, 2009

Puerta al cielo




“ Me llamo María, no soy virgen, pero estoy en busca de un José. No importa si no es carpintero. Mi número es…”

Y José que no era carpintero, pero también buscaba a su “María”, inmediatamente marcó el número que aparecía al final del papel que habían deslizado por debajo de la puerta.

La respuesta no fue satisfactoria. Nadie le contestó, y José que llevaba años esperando a su “María” comenzó a dudar sobre la autenticidad del recado. Afuera llovía y las goteras de la cocina resonaban en su cabeza, “ploc, ploc”, aumentaba la desesperación y el ya de por sí insoportable dolor de cabeza.

José se recostó y pensó en “María” ¿Existía? ¿Lo deseaba tanto como él a ella? Miró el techo por horas, hasta que finalmente se quedó dormido. Esa noche soñó que “María” pedía posada en su casa. Cuando estaba a punto de abrir la puerta lo despertó el susurro culpable de alguien bajando la escalera del edificio. Su sueño, como su voluntad, era ligero.

En el suelo otro papel:

“Por favor, dime que no eres carpintero…María”


Y José, que no era carpintero, suspiró aliviado. No tenía trabajo, pero por lo menos no era carpintero. Estuvo de buen humor toda la mañana, limpió el pequeño apartamento, se bañó y escondió la cuerda. No quiso tirarla, pues nunca está demás tener bajo la cama una cuerda.

A la hora de la comida sonó el teléfono:

“José, José, soy María, dime si ya hiciste tus oraciones, recuerda que antes de comer, de comernos tenemos que orar. Dime ¿Quieres que sea tu María?”

Y José que jamás oraba enmudeció, no pudo decir que sí, que la esperaba, que soñaba con ella aun sin conocerla. “Carajo” Gritó cuando le colgaron el teléfono y corrió al baño a buscar su navaja, la hundió en uno de sus brazos, sólo se castigaba, no quería morir, no ese día. María existía y en algún lugar ella lo observaba.

Pasaron varios días sin noticias de María y por cada noche en que José la soñaba entrar desnuda en su cama se hacía un nuevo corte con la gillette oxidada. Apenas conseguía levantar el brazo izquierdo.

Chupó una de las heridas que comenzaba a cicatrizar y tomó café. María llamó a la puerta la mañana del noveno día. José abrió con desgano, la miró a los ojos y ella le habló al oído:

“No soy virgen, pero vine a curarte para después castigarte…”

Y José que jamás había sido castigado por manos ajenas la invitó a pasar, se dejó hacer y se venció ante unas piernas, que abiertas le mostraban la mismísima puerta al cielo.

Por: Cristina Maldonado

sábado, abril 18, 2009

Abismos


Todos los cielos son abismos, es por eso que los pájaros tienen alas,
de no tenerlas jamás volverían a tierra.
Cristina Maldonado
Foto: Celestun, Yucatán. Feb 2009